YO soy mucho de la Montaña. Soy de la Montaña de toda la vida. De la mar de Castilla. De la que crió a media España con el Pelargón que Nestlé hacía en La Penilla. Soy de la Montaña del sobao pasiego.La que inventó la emigración antes que nadie y eso de los emprendedores antes que existiera tal palabra. Hablo de la Montaña de los montañeses de Sevilla y de los chicucos de Cádiz. La de los jándalos que se vinieron a trabajar a Andalucía con pantalón corto, se pasaron la vida detrás del mostrador de un almacén de ultramarinos o de una tienda de comestibles, durmieron debajo de ese mismo mostrador sin quitarse el babi de crudillo, ahorraron y cuando tuvieron un dinero se establecieron como comerciantes, con tiendas que pregonaban poemáticos nombres en recuerdo de su tierra: El Valle del Pas, La Flor de Toranzo, La Gloria de Villacarriedo. Esa es mi Montaña, qué Cantabria ni Cantabria.ANTONIO BURGOS.

miércoles, 1 de octubre de 2014

LOS HELADEROS PASIEGOS



No se sabe cúal fue el origen de esta actividad, ni tampoco quién fue el pionero de la venta ambulante de helados,pero siendo muy buenos comerciantes rápidamente auguraron grendes beneficíos a aquella "formula " de unos riquísimos helados probados en alguna parte fuera de España.Parejo a la venta y fabricación de helados comenzaron vendiendo barquillos en las fiestas y las calles de casi toda España. Luego cruzaron los Pirineos para trabajar para algún heladero oriundo. En cuanto ganaban un poco de experiencia se independizaban y montaban su propio negocio. Al principio ellos mismos empujaban un carrito, en algunas ocasiones con una mula , o en bicicleta y posteriormente en coches o furgonetas.Aunque los heladeros pasiegos y los del Valle de Toranzo estuvieron por muchas partes del resto de Europa o América ,fue en Francia donde encontraron un gran espacio para su negocio.
De los libros de "Las cosas del Candelario"
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