YO soy mucho de la Montaña. Soy de la Montaña de toda la vida. De la mar de Castilla. De la que crió a media España con el Pelargón que Nestlé hacía en La Penilla. Soy de la Montaña del sobao pasiego.La que inventó la emigración antes que nadie y eso de los emprendedores antes que existiera tal palabra. Hablo de la Montaña de los montañeses de Sevilla y de los chicucos de Cádiz. La de los jándalos que se vinieron a trabajar a Andalucía con pantalón corto, se pasaron la vida detrás del mostrador de un almacén de ultramarinos o de una tienda de comestibles, durmieron debajo de ese mismo mostrador sin quitarse el babi de crudillo, ahorraron y cuando tuvieron un dinero se establecieron como comerciantes, con tiendas que pregonaban poemáticos nombres en recuerdo de su tierra: El Valle del Pas, La Flor de Toranzo, La Gloria de Villacarriedo. Esa es mi Montaña, qué Cantabria ni Cantabria.ANTONIO BURGOS.

martes, 28 de septiembre de 2010

Aires de La Montaña

Ricardo Bernardo: Los piteros. 1919.
Natural de Solares, fue becado por la Diputación Cántabra para estudiar en la academia de San Fernando, donde Muñoz Degrain le contagia el gusto por el paisaje romantizante de su primera época.Obtiene un importante éxito con su obra "Los Piteros" de 1919 por la que se le llega a conocer por "el Pereda del Lienzo". No obstante sin detenerse en los dictados del costumbrismo, que alcanza fácil reconocimiento por aquellas fechas, su pintura girará hacia una sensibilidad clásica en la que el colorido se enfría y la forma se geometriza. En su obra aparecen lejanas resonancias del cubismo que contemplará en su viaje a París en 1919 - sobre todo en los paisajes del pueblo almeriense de Mojácar - e incluso del cuatrocientos italiano, especialmente de Piero della Francesca, en su opción por un figurativismo depurado que se puede relacionar con el novecentismo catalán.Aunque envía obra, en 1920, 1926 y 1930 a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, no obtiene el esperado reconocimiento.Tampoco el público santanderino fue proclive al elogio a la hora de enjuiciar la pintura de Ricardo Bernardo, cuya investigación formal conecta con la corriente europea de la "Nueva Objetividad".Ilustrador, conferenciante, profesor, intelectual crítico y brillante, su adhesión a la causa republicana le obliga a exiliarse en 1937, falleciendo tres años más tarde en Marsella.

No hay comentarios:

Related Posts with Thumbnails