YO soy mucho de la Montaña. Soy de la Montaña de toda la vida. De la mar de Castilla. De la que crió a media España con el Pelargón que Nestlé hacía en La Penilla. Soy de la Montaña del sobao pasiego.La que inventó la emigración antes que nadie y eso de los emprendedores antes que existiera tal palabra. Hablo de la Montaña de los montañeses de Sevilla y de los chicucos de Cádiz. La de los jándalos que se vinieron a trabajar a Andalucía con pantalón corto, se pasaron la vida detrás del mostrador de un almacén de ultramarinos o de una tienda de comestibles, durmieron debajo de ese mismo mostrador sin quitarse el babi de crudillo, ahorraron y cuando tuvieron un dinero se establecieron como comerciantes, con tiendas que pregonaban poemáticos nombres en recuerdo de su tierra: El Valle del Pas, La Flor de Toranzo, La Gloria de Villacarriedo. Esa es mi Montaña, qué Cantabria ni Cantabria.ANTONIO BURGOS.
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sábado, 15 de febrero de 2014

JOSÉ HIERRO:Pensamiento de amor

Foto: Pensamiento de amor

Dejé un instante de pensarte. Había
sucedido algo en ti cuando volviste.
Venías más nostálgico, más triste,
seco tu sol que iluminó mi día.

Alguien -sé quién- que yo no conocía,
alguien que calza sueños de oro, y viste
almas dolientes, te pensó. Caíste
al pozo donde muere la alegría.

¿Por qué fuiste pensado, malherido,
pensamiento de amor?  ¿Cómo han podido
pasarte el corazón de parte a parte?

¿Por qué volviste a mí, sufriendo, a herirme?
¿No recuerdas que tengo que ser firme?
¿Es que no ves que tengo que matarte?

De "Cuanto sé de mí" 1957




Pensamiento de amor

Dejé un instante de pensarte. Había
sucedido algo en ti cuando volviste.
Venías más nostálgico, más triste,
seco tu sol que iluminó mi día.

Alguien -sé quién- que yo no conocía,
alguien que calza sueños de oro, y viste
almas dolientes, te pensó. Caíste
al pozo donde muere la alegría.

¿Por qué fuiste pensado, malherido,
pensamiento de amor? ¿Cómo han podido
pasarte el corazón de parte a parte?

¿Por qué volviste a mí, sufriendo, a herirme?
¿No recuerdas que tengo que ser firme?
¿Es que no ves que tengo que matarte?

De "Cuanto sé de mí" 1957

martes, 15 de octubre de 2013

En la festividad de Santa Teresa



Vuestra Soy
Vuestra soy, para Vos nací,
¿Qué mandáis hacer de mí? 

Soberana Majestad,

Eterna sabiduría,

Bondad buena al alma mía,

Dios, alteza, un ser, bondad,

La gran vileza mirad

Que hoy os canta amor ansí.

¿Qué mandáis hacer de mí?



Vuestra soy, pues me criastes;

Vuestra, pues me redimistes;

Vuestra, pues que me sufristes;

Vuestra, pues que me llamastes;

Vuestra, pues me conservastes;

Vuestra, pues no me perdí.

¿Qué mandáis hacer de mí?

¿Que mandáis, pues, buen Señor,

Que haga tan vil criado?

¿Cuál oficio le havéis dado

A este esclavo pecador?

Veisme aquí, mi dulce Amor,

Amor dulce, veisme aquí,

¿Qué mandáis hacer de mí?



Veis aquí mi corazón,

Yo le pongo en vuestra palma

Mi cuerpo, mi vida y alma,

Mis entrañas y afición;

Dulce Esposo y redención,

Pues por vuestra me ofrecí

¿Qué mandáis hacer de mí?



Dadme muerte, dadme vida:

Dad salud o enfermedad,

Honra o deshonra me dad,

Dadme guerra o paz cumplida,

Flaqueza o fuerza a mi vida,

Que a todo digo que sí.

¿Qué mandáis hacer de mí?



Dadme riqueza o pobreza,

Dadme consuelo o desconsuelo,

Dadme alegría o tristeza,

Dadme infierno o dadme cielo,

Vida dulce, sol sin velo,

Pues del todo me rendí.

¿Qué mandáis hacer de mí?



Si queréis, dadme oración,

Si no, dadme sequedad,

Si abundancia y devoción,

Y si no esterilidad.

Soberana Majestad,

Sólo hallo paz aquí.

¿Qué mandáis hacer de mí?



Dadme, pues, sabiduría,

O por amor ignorancia.

Dadme años de abundancia

O de hambre y carestía,

Dad tiniebla o claro día,

Revolvedme aquí o allí.

¿Qué mandáis hacer de mí?



Si queréis que este holgando,

Quiero por amor holgar,

Si me mandáis trabajar,

Morir quiero trabajando.

Decid, dónde, cómo y cuándo.

Decid, dulce Amor, decid.

¿Qué mandáis hacer de mí?



Dadme Calvario o Tabor,

Desierto o tierra abundosa,

Sea Job en el dolor,

O Juan que al pecho reposa;

Sea viña fructuosa

O estéril, si cumple ansí.

¿Qué mandáis hacer de mí?



Sea Josef puesto en cadenas

O de Egipto Adelantado,

O David sufriendo penas,

O ya David encumbrado.

Sea Jonás anegado,

O libertado de allí.

¿Qué mandáis hacer de mí?



Esté callando o hablando,

Haga fruto o no le haga,

Muéstreme la Ley mi llaga,

Goce de Evangelio blando,

Esté penando o gozando,

Sólo Vos en mí vivid.

¿Qué mandáis hacer de mí?



Vuestra soy, para Vos nací,
¿Qué mandáis hacer de mí?


viernes, 24 de mayo de 2013

La visión de Julio Camba...






“Una nación se hace lo mismo que cualquier otra cosa. Es cuestión de quince años y de un millón de pesetas.” — Julio Camba

lunes, 29 de abril de 2013

“A DÓNDE IRÁN SUS SUEÑOS” (Por Max Espinosa)





“A DÓNDE IRÁN SUS SUEÑOS” (Por Max Espinosa)


A dónde irán los sueños de aquel pequeño infante
Que había esperado todo el año para ir a la corrida
Qué triste se ve su mirada perdida imaginando la plaza
Ahora que le han prohibido el paso por no tener la edad requerida

Dicen que no le permitirán entrar porque es un espectáculo violento
Mientras que los detractores de las corridas se fuman en papeles de aluminio sus anhelos


A dónnde irá su deseo de vivir la fiesta más culta del mundo
Quién le enseñará lo maravilloso de la vida.., si le han quitado la ilusión de sentirse torero

A dónde irán sus lágrimas causadas por la gente ignorante
Que solo ven morbo en sus mentes enfermizas
Aquellos que creyéndose críticos de lo que es bueno o malo
Pisotean los derechos de quienes si entendemos el arte

Perdóname pequeño niño por no saber defender tus derechos
Por quedarme cruzado de brazos ..cuando debía haber luchado
Perdóname porque diciéndome taurino he dejado pisotear tus anhelos
Por no defender con esmero lo que tus abuelos nos han heredado

Perdóname amado hijo mío..por no seguir el ejemplo..del toro bravo.






sábado, 13 de abril de 2013

«Tiene su silla en la bordada alfombra...





«Tiene su silla en la bordada alfombra
de Castilla, el valor de la Montaña
que el Valle de Carriedo España nombra.
Allí otro tiempo se cifraba España;
allí tuve principio; mas ¿qué importa
nacer laurel y ser humilde caña?
Falta dinero allí, la tierra es corta;
vino mi padre del solar de Vega:
así a los pobres la nobleza exhorta;
siguióle hasta Madrid, de celos ciega,
su amorosa mujer, porque él quería
una española Elena, entonces griega.
Hicieron amistades, y aquel día
fue piedra en mi primero fundamento
la paz de su celosa fantasía.
En fin, por celos soy ¡qué nacimiento!
Imaginalde vos, que haber nacido
de tan inquieta cansa fue portento.»




Lope de Vega

sábado, 30 de marzo de 2013

Al salir de casa esta mañana, esto es lo que vi...




Se equivocó la paloma. 
Se equivocaba. 
Por ir al norte, fue al sur. 
Creyó que el trigo era agua. 
Se equivocaba.  
Creyó que el mar era el cielo; 
que la noche, la mañana. 
Se equivocaba. 
Que las estrellas, rocío; 
que la calor; la nevada. 
Se equivocaba.  
Que tu falda era tu blusa; 
que tu corazón, su casa. 
Se equivocaba.  
(Ella se durmió en la orilla. 
Tú, en la cumbre de una rama.) 
                                                                                                 Rafael Alberti

jueves, 27 de diciembre de 2012

...DESPACIO



"Despacio, como planean las águilas seguras de sus presas. Despacio, virtud suprema del toreo. Despacio, como se apartan los toros en el campo. Despacio, como se doma un caballo. Despacio, como se besa y se quiere, como se canta y se bebe, como se reza y se ama. Despacio." Álvaro Domecq Díez. Cossío LOS TOROS. Tomo 11, pág 52

viernes, 14 de diciembre de 2012

En la festividad de San Juan de la Cruz





Coplas de el alma que pena por ver a Dios

Vivo sin vivir en mí 
y de tal manera espero 
que muero porque no muero.

I

En mí yo no vivo ya 
y sin Dios vivir no puedo 
pues sin él y sin mí quedo 
éste vivir qué será? 
Mil muertes se me hará 
pues mi misma vida espero 
muriendo porque no muero.

II

Esta vida que yo vivo 
es privación de vivir 
y assí es contino morir 
hasta que viva contigo. 
Oye mi Dios lo que digo 
que esta vida no la quiero 
que muero porque no muero.

III

Estando ausente de ti 
qué vida puedo tener 
sino muerte padescer 
la mayor que nunca vi? 
Lástima tengo de mí 
pues de suerte persevero 
que muero porque no muero.

IV

El pez que del agua sale 
aun de alibio no caresce 
que en la muerte que padesce 
al fin la muerte le vale. 
Qué muerte abrá que se yguale 
a mi vivir lastimero 
pues si más vivo más muero?

V

Quando me pienso alibiar 
de verte en el Sacramento 
házeme más sentimiento 
el no te poder gozar 
todo es para más penar 
por no verte como quiero 
y muero porque no muero.

VI

Y si me gozo Señor 
con esperança de verte 
en ver que puedo perderte 
se me dobla mi dolor 
viviendo en tanto pabor 
y esperando como espero 
muérome porque no muero.

VII

Sácame de aquesta muerte 
mi Dios y dame la vida 
no me tengas impedida 
en este lazo tan fuerte 
mira que peno por verte, 
y mi mal es tan entero 
que muero porque no muero.

VIII

Lloraré mi muerte ya 
y lamentaré mi vida 
en tanto que detenida 
por mis pecados está. 
¡O mi Dios!, quándo será 
quando yo diga de vero 
vivo ya porque no muero?

miércoles, 19 de septiembre de 2012

José Mª Pemán: "Ser".




No te pongas a escarbar
en el motivo primero
somos flores de un florero
y lámparas de un altar [...]
No quieras saber más ciencia
que esta ciencia del correr,
sin afanes de saber
ni inquietudes de llegar,
¿qué es más destino que estar?
¿qué más oficio que ser?.

José María Pemán

jueves, 23 de agosto de 2012

Joaquín Romero Murube

LUGAR

La luz agria de tu barrio
me ronda con tus cristales.
Por entre mis manos fluye
el agua añil de la tarde.
El aire queda vencido
en la pared de mi carne.
Las esquinas giran locas
alrededor de mi talle.
Pájaros perdidos cantan
porque mi lengua no hable.
La llama de mis cabellos
negra se tuerce en el aire.
Por el cielo va deshecha
la flor de mis voluntades.
¡Ay, se me corta la vida
en el cristal de esta tarde!.

Joaquín Romero Murube


La luz agria de tu barrio
me ronda con tus cristales.
Por entre mis manos fluye
el agua añil de la tarde.
El aire queda vencido
en la pared de mi carne.
Las esquinas giran locas
alrededor de mi talle.
Pájaros perdidos cantan
porque mi lengua no hable.
La llama de mis cabellos
negra se tuerce en el aire.
Por el cielo va deshecha
la flor de mis voluntades.
¡Ay, se me corta la vida
en el cristal de esta tarde!.

Joaquín Romero Murube



Joaquín Romero Murube nació en el pueblo sevillano de Los Palacios y Villafranca, Sevilla, un 18 de julio 1904 y fue un poeta y ensayista considerado hermano menor, por su exclusión de los libros de historia, de la Generación del 27, ateneista y el conservador mas recordado y que mas tiempo estuvo al frente del cargo de los Reales Alcázares de Sevilla.. Su trayectoria humana y literaria estuvo vinculada a las vanguardias y fue uno de los eslabones entre las generaciones divididas por la guerra civil. Impulsor en los años veinte del grupo renovador “Mediodía”, el poeta participó en los homenajes que tanto “Litoral” como el Ateneo de Sevilla tributaron a Góngora en 1927, y que representaron el lanzamiento de su generación.
Su ideal juvenil de silencio y pureza de alma, y sus impresiones y visiones de fondo juanramonianas y d'orsianas dejarán huella en su obra (“Cualquier paisaje es un estado de alma”), lo que llevó al “poeta jardinero” a buscar el puesto como director conservador de los Reales Alcázares de Sevilla, que comenzó a ejercer en tiempos de la Segunda República, cuando pasó la gestión a manos del Ayuntamiento de la ciudad en el año 1934, y logró conservar a pesar de la oposición del Frente Popular. También le marcaron Aleixandre, Diego, Alberti, Dámaso y, por encima de todos, Lorca a quien hospeda en su casa varias veces y quien bautizándolo como “la honra y el espejo de Sevilla”, le dedica estos versos:

“Querido Joaquín,
triste y malandrín, te mando un abrazo
ancho, azul, turquí”.

Cuando le llegó la noticia del asesinato de García Lorca, Romero Murube, que no comprendía porque se le podía haber asesinado, hizo un viaje a Granada para comprobar si era verdad. Constatado el hecho, su amargura le llevó a publicar en plena Guerra Civil un libro maldito cuya leyenda se acrecentó a lo largo de los años por algunos de sus versos que contenían una condena del asesinato. “Siete romances” salió a la calle en 1937 con una tirada de poco más de 200 ejemplares en una edición privada. La dedicatoria es elocuente: "¡A ti, en Vizna (sic), cerca de la fuente grande, hecho ya tierra y rumor de agua eterna y oculta!". Muchos no sabrían en la Sevilla de 1937 qué era aquella “Vizna”, pero el recuerdo del lugar de la muerte de Lorca parece obvio. Federico fue asesinado en Víznar (Granada) en 1936.

El libro contenía un poema titulado Romance del crimen, que fue una arriesgada denuncia:

"Al acordeón del puerto
le han estrangulado el cante.
En Argel y Alejandría,
en Melburne y Buenos Aires.
Se han secado las espitas
en el cristal de los bares.
La policía ha prohibido
cierta música en los bailes.
Los niños llevan a casa
pistolas, bombones, guantes.
La sombra quedó cosida
con el cuchillo, a la carne.
Por el asfalto resbalan
serpientes de verde sangre.
En Tokío y en Marsella,
en Liverpool y en el Havre.
Y en todo el mundo la prensa
llevará con gran detalle
a los hogares honrados
cinco columnas de sangre".

El libro, . “Siete romances” acaba de ser publicado de nuevo por la editorial sevillana Point de Lunettes en su colección Los Libros Perdidos. En palabras de Manuel García y A. Martínez que se han encargado de la reedición de este libro. "los siete romances del libro son una imitación de Lorca". "Hay una influencia clara del Romancero gitano y un homenaje poético a Lorca”. “Romero Murube se la jugó realmente. Creo que si Siete romances llega a manos de la censura militar, directamente lo fusilan", agrega Manuel García.

¿Qué diríais si os contaran que existió un falangista que tuvo la valentía de publicar un libro de poemas dedicados al asesinato de García Lorca, en la Sevilla de Queipo de Llano o de esconder en las mismas barbas de Franco a Miguel Hernández?

Participó en 1939 en Antología poética del Alzamiento, preparada por Jorge Villén. Frente a los poemas exaltados Romero Murube hizo un canto para que eso no volviera a pasar más. El poema más humanista que triunfalista, fue dedicado de nuevo a Lorca:

“No te olvides, hermano, que ha existido un agosto
en que hasta las adelfas se han tornado de sangre...”.

Terminada la guerra, Romero Murube vistió el uniforme de Falange, y es entonces cuando, según el ex director de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, Eduardo Ybarra, "un extremo de la actuación de Joaquín Romero no debidamente conocida, durante años postreros a la Guerra Civil y Europea, es su protección a los que se acercaban a los muros del Alcázar en demanda de ayuda". En este sentido, afirma que "caso paradigmático fue la estancia oculta en el Alcázar del poeta Miguel Hernández, protegido por don Joaquín, al que le habían ofrecido su ida a Portugal donde se le tenía preparado paradero y residencia en Lisboa". Paradójico fue que la primera vez que cumplimentó en el Alcázar a Franco tenía escondido allí a Miguel Hernández, según testimonios de sus familiares y antiguos colaboradores. Desgraciadamente la fuga de Miguel Hernández acabó en tragedia a pesar de las buenas intenciones de Joaquín.

A partir de entonces frecuenta nuevas relaciones: Montes, Ridruejo, d’Ors, Halcón, Masoliver, Agustí, Torrente Ballester, Tovar, Laín, Escobar, Halcón. Alberti le vuelve la espalda, pero Guillén lo recordará hasta su muerte, “tan fiel amigo en las horas difíciles y en las gratas”, y José Bergamín defiende “la dignidad de su conducta”. Aquilino Duque, que conoce en el Alcázar de Murube a Guillén y a Dámaso, resume que fue el puente que le permitió “reconstruir una época y un ambiente que la guerra había destruido y la posguerra tratado de enterrar”.

La gestión de Romero Murube en la conservación de los Reales Sitios de Sevilla fue tan ejemplar que se mantuvo en el cargo durante la dictadura franquista hasta su inesperada muerte en 1969, cuando le sobrevino un ataque cardíaco entre los muros del propio Alcázar el 15 de noviembre de 1969.

Alguno se preguntará como pudo un amigo de Lorca devenir en falangista, y la respuesta probablemente esta en esa misma amistad, la amistad de un hombre que en conversación con Gabriel Celaya dijo de José Antonio: “José Antonio Primo de Rivera, otro buen chico. ¿Sabes que todos los viernes ceno con él?” . Otro motivo puede encontrarse en que solo en el ambiente intelectual de Falange podría volver a encontrarse con compañeros de la altura intelectual de sus compañeros del 27, alejándose de la asfixiante mediocridad que imponía el franquismo.

Aunque tiene calle dedicada en Camas y en su pueblo natal, su amada Sevilla por quién dio la vida le ha olvidado, y solo una humilde placa en la calle Cardenal Spínola es el único monumento que al día de hoy hay en Sevilla. Solo sus hermanos de la Hermandad de la Virgen de la Soledad, se acordaron de él en el centenario de su nacimiento. Quede para su recuerdo una Soledad que él escribió :

“Los hermanos de la Soledad lloramos esta soledad en que camina nuestra Virgen. Las sillas se apilan informes, contra las aceras. No nos miran. Por entre la sombra y el silencio de las calles vamos con Nuestra Virgen de la Soledad, en soledad. ¡Bendita sea! “

martes, 31 de julio de 2012

Tomad, Señor, y recibid...


Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo mi haber y mi poseer. Vos me disteis, a Vos, Señor, lo torno.
Todo es Vuestro: disponed de ello según Vuestra Voluntad. Dadme Vuestro Amor y Gracia, que éstas me bastan.Amén.

miércoles, 20 de junio de 2012

Aquí la más principal hazaña es obedecer




Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.

Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho
no adorna el vestido el pecho,
que el pecho adorna al vestido.

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.
Aquí la más principal
hazaña es obedecer
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.

Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la firmeza, la lealtad,
el honor, la bizarría,
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.

Calderón de la Barca.Comedia famosa. Para vencer a amor, querer vencerle, Valencia, 1650.

jueves, 17 de mayo de 2012


Tomado del blog Larga Cordobesa


El poeta del Puerto de Santa María, Rafael Alberti, escribió uno de los más bellos y vibrantes poemas dedicados al genial Joselito “El Gallo”, que a continuación reproducimos. Las anécdotas en torno a como se escribió este emocionante poema, vale la pena conocerlas. La historia ha sido recogida del libro “Joselito El Gallo o la exactitud emocionada del toreo”, escrito por Daniel Pineda Novo, y publicado en 1995 por el Ayuntamiento de Gelves (Sevilla), con motivo del 75 aniversario de la tragedia de Joselito en Talavera.
Rafael Alberti, amigo del torero Ignacio Sánchez Mejías, llorado por García Lorca, dedicó a Joselito uno de los mejores poemas de nuestra poesía taurina. Es en el libro “La arboleda perdida” donde cuenta Alberti como se gestó este poema “Joselito en su gloria”, que fue escrito en Sevilla a incitación de Ignacio Sánchez Mejías. Con motivo del centenario de Góngora, en 1927, el torero sevillano Sánchez Mejías, invitó a varios amigos poetas a la ciudad de la Giralda. Así lo cuenta el propio Alberti: “Poco antes de la fecha del centenario, me llamó a Sevilla. Se celebraba el séptimo aniversario de la trágica muerte de Joselito. Del tren, me trasladó a un cuarto del Hotel Magdalena, encerrándome con llave, mientras me advertía: No comerás ni beberás hasta que escribas un poema dedicado a José. La Velada en su honor es esta misma noche. En el Teatro Cervantes. Unas horas más tarde recuperaba yo mi libertad, leyéndole a Ignacio “Joselito en su gloria”, cuartetas muy sencillas que repetí en la fiesta, entre los oles y ovaciones de un frenético público compuesto de gitanos y gentes de la torería devotas del espada...”
Pecó de modesto Alberti (nos cuenta Daniel Pineda Novo), porque el poema es uno de los más elocuentes de nuestra poesía taurina. Hasta La Macarena vistió de luto, por su muerte llorada:

JOSELITO EN SU GLORIA , a Ignacio Sánchez Mejías

Llora, Giraldilla mora,
Lágrimas en tu pañuelo.
Mira cómo sube al cielo
La gracia toreadora
Niño de amaranto y oro,
Cómo llora tu cuadrilla
Y cómo llora Sevilla,
Despidiéndote del toro.
Tu río, de tanta pena,
Deshoja sus olivares
Y riega los azahares
De su frente, por la arena.
Dile adiós, torero mío,
Dile adiós a mis veleros
Y adiós a mis marineros
Que ya no quiero ser río.
Cuatro ángeles bajaban
Y, abriendo surcos de flores,
Al rey de los matadores
En hombros se lo llevaban.
Virgen de la Macarena,
Mírame tú, cómo vengo,
Tan sin sangre, que ya tengo
Blanca mi color morena.
Ciérrame con tus collares
Lo cóncavo de esta herida,
¡Qué se me escapa la vida
Por entre los alamares!
¡Virgen del Amor, clavada,
Igual que un toro, en el seno!
Pon a tu espadita bueno
Y dale otra vez su espada.
Que pueda, Virgen, que pueda
Volver con sangre a Sevilla
y al frente de mi cuadrilla
Lucirme por la Alameda.

Así pues, la amistad entre el poeta Rafael Alberti e Ignacio Sánchez Mejías fue en aumento tras la muerte de Joselito El Gallo. El poeta gaditano acudió al homenaje del torero infortunado con este maravilloso poema que hemos reproducido mas arriba, y a partir de ahí, los contactos entre Alberti y Sánchez Mejía se fueron prodigando con bastante asiduidad. Tan buena relación tenían que Ignacio Sánchez Mejías estaba empeñado en que Alberti saliera alguna vez con él vestido de luces en los ruedos, cosa que no ocurría porque el poeta se resistía con uñas y dientes al propósito del torero sevillano ya que los toros le imponían un gran respeto y temor.
El primer intento fue en la plaza de toros de Badajoz. Cuenta Alberti en su libro de memorias “La Arboleda Perdida” (tomo I), que Ignacio le mando desde Sevilla un telegrama a Badajoz, citándolo allí para que Alberti debutara como torero en aquella plaza haciendo solemnemente el paseíllo con él y vestido de luces, y que luego contemplara la lidia de los toros desde la barrera. Rafael Alberti no acudió a esta cita por miedo y su amigo el torero se enfadó muchísimo con él.
Cuenta Alberti que Ignacio Sánchez Mejías era feroz cuando se proponía una cosa lográndolo siempre. Así que en el 3 de junio del año 1927 logra vestir de luces al poeta gaditano Rafael Alberti y hacer el paseíllo con él formando parte de su cuadrilla, en la Plaza de toros de Pontevedra. Aquel día alternaron en el cartel con Ignacio Sánchez Mejías, los toreros Joaquín Rodríguez “Cagancho”, Antonio Márquez y el rejoneador cordobés Antonio Cañero, y se lidiaron toros de la ganadería de Murube. Al parecer, tan importante e insólito acontecimiento fue presenciado desde un tendido bajo por un testigo de excepción, don José María de Cossío, a quien Ignacio había insistido personalmente para que asistiera a esta corrida de toros.
Rafael Alberti lucia para tal ocasión un traje de luces “naranja y azabache”, traje de luto que Ignacio conservaba desde la trágica muerte de su cuñado Joselito en Talavera, siete años antes. Aquellos momentos los describe Alberti en sus memorias mejor que nadie y dice: “con cierto encogimiento de ombligo, desfilé por el ruedo entre sones de pasodobles y ecos de clarines. Después... ¡Oh! Cuando el primer cornúpeto, tremendo y deslumbrado, se arrancó pasando entre las tablas y mi pecho, comprendí la astronómica distancia que mediaba entre un hombre sentado ante un soneto y otro de pie y a cuerpo limpio bajo el sol, delante de ese mar, ciego rayo sin límite, que es un toro recién salido del chiquero. Menos mal que aquel público gallego no era de esos que piden “hule”, como el andaluz o el madrileño, y pude pasar desapercibido, dentro del callejón, durante toda la lidia. A la salida de la plaza, me corté la coleta: quiero decir que di por terminada mi carrera taurina. Tan sólo había durado tres horas”.
También Ignacio Sánchez Mejías se retiró inesperadamente de los toros aquella tarde y tal anuncio lo hizo públicamente en la plaza al brindarle el toro a José María Cossío: “Te brindo este toro -le dijo-, que será el último que mate”. Cuenta Cossío en su crónica que Ignacio estuvo con ese toro muy mediano. Se da la circunstancia que ese mismo día moría en la Plaza de Toros de Madrid el desdichado diestro Enrique Cano “Gavira”. La malicia del destino quiso establecer relación entre uno y otro acontecimiento, aunque no la hubo, ya que la noticia de la muerte de “Gavira” llegó al hotel de Pontevedra por la noche, e Ignacio manifestó su deseo de abandonar la carrera taurina por la tarde durante la corrida. Dejaba Ignacio su valiente aventura para meterse en otra, en donde las cornadas son a veces más graves. Cambió la arena por las tablas: de matador de toros a autor teatral. Así de inquieto fue este inmenso torero de tan marcada personalidad.

lunes, 9 de abril de 2012

¡Albarcas pulidas de los mozos de Brañaflor, tan pintadas, tan señoras!…..

Albarcas pulidas de los mozos de Brañaflor, tan pintandas,tan señoras.Tajos de noal, trocados en arte peregrino, con rayezuelas blancas en el bermellón suave de la corteza de alisa;leve el pico, campantes los tarugos,refinantes con filo de cristal.Albarcas de pastor, anchas de panza, duras, llevaderas, que no pesan en las tronchas, ni resbalan en las lastras, ni “se dejan atrás” en los atajos y en las pozas de los camberones amarillos.Cautiverio apacible del escarpín, del escarpín del sayal, caliente en su aspereza, sobre la mullida de heno que aún tiene esencias de manzanilla y flor de malva. Albarcas de abedul y de alisa, de haya y de nogal, “acicalás” al amor de la lumbre, mientras asoma verde y azul la picardía de las adivinanza……Tienen adornos de la tierra. Adornos dorados, como la corteza de las tortas de la parrilla. Rayas, firmes. Ondulaciones caprichosas, con temblores y devaneos de la navaja en la madera de raíz, en la madera de tronco.Surcos y caminitos entrelazados, desde la “casa” al pico. Prespuntes galanos. Complicaciones inocentes de una geometría rústica…El albarquero enamorado traza el leño, después de labrar y pulir,las ansias de su alma cauiva.Pinta corazones y rosas y castañuelas y paderetas y cascabeles en la salmadreñas de la moza bien amada.UN corazón muy grande y unas flores chiquitinas y unas guirnaldas y unas ramas y unos colorines picoteando las rosas del cortejador bienaventurado.Albarcas negras, de cura rural, que brillan en el pórtico de la riglera de la feligresía, ringlera demócrata, en qeu los tarugos del labrador infeliz ocupan la misma losa qeu los terrateniente acaudalado, de repletos desvanes.Albarcas de señorita remilgada,también negras, de líneas más suaves, más ligeras, más brillantes.Albarcas blancas,sin la color de la alisa, sencillas, pulcras, de hidalgo. Albarcas tostadas, de mozo roncero. Albarcas recias, de pastor.Albarcas con argolla y remiendos de lata en las hendiduras.Albarcas de mozas, con bordados y tarugo leve y motas, a manera de recosido gentil.Industria y arte peregrino que tiene poesía, que tiene espíritu y colores y brotes de ingenio y características maravillosas de la habilidad campesina…¡Albarcas pulidas de los mozos de Brañaflor, tan pintadas, tan señoras!….. 

Manuel Llano

Albarcas pulidas de los mozos de Brañaflor, tan pintandas,tan señoras.

Tajos de noal, trocados en arte peregrino, con rayezuelas blancas en el bermellón suave de la corteza de alisa;leve el pico, campantes los tarugos,refinantes con filo de cristal.
Albarcas de pastor, anchas de panza, duras, llevaderas, que no pesan en las tronchas, ni resbalan en las lastras, ni “se dejan atrás” en los atajos y en las pozas de los camberones amarillos.

Cautiverio apacible del escarpín, del escarpín del sayal, caliente en su aspereza, sobre la mullida de heno que aún tiene esencias de manzanilla y flor de malva. Albarcas de abedul y de alisa, de haya y de nogal, “acicalás” al amor de la lumbre, mientras asoma verde y azul la picardía de las adivinanza……

Tienen adornos de la tierra. Adornos dorados, como la corteza de las tortas de la parrilla. Rayas, firmes. Ondulaciones caprichosas, con temblores y devaneos de la navaja en la madera de raíz, en la madera de tronco.

Surcos y caminitos entrelazados, desde la “casa” al pico. Prespuntes galanos. Complicaciones inocentes de una geometría rústica…
El albarquero enamorado traza el leño, después de labrar y pulir,las ansias de su alma cauiva.Pinta corazones y rosas y castañuelas y paderetas y cascabeles en la salmadreñas de la moza bien amada.
UN corazón muy grande y unas flores chiquitinas y unas guirnaldas y unas ramas y unos colorines picoteando las rosas del cortejador bienaventurado.

Albarcas negras, de cura rural, que brillan en el pórtico de la riglera de la feligresía, ringlera demócrata, en qeu los tarugos del labrador infeliz ocupan la misma losa qeu los terrateniente acaudalado, de repletos desvanes.

Albarcas de señorita remilgada,también negras, de líneas más suaves, más ligeras, más brillantes.
Albarcas blancas,sin la color de la alisa, sencillas, pulcras, de hidalgo. Albarcas tostadas, de mozo roncero. Albarcas recias, de pastor.Albarcas con argolla y remiendos de lata en las hendiduras.Albarcas de mozas, con bordados y tarugo leve y motas, a manera de recosido gentil.
Industria y arte peregrino que tiene poesía, que tiene espíritu y colores y brotes de ingenio y características maravillosas de la habilidad campesina…

¡Albarcas pulidas de los mozos de Brañaflor, tan pintadas, tan señoras!…..

Manuel Llano

lunes, 20 de febrero de 2012

Matilde Camus: Yo soy de La Montaña






Yo soy de la Montaña

Yo soy de la Montaña vertebrada
llena de húmedos pulsos de rocío,
de campos soñadores,
de arroyos cantarines y de ríos;
de casonas hidalgas
y de ruido de albarca en los caminos.

Yo soy de esta vestida tierra herbosa
donde el sol nos envuelve con cariño,
donde la bruma besa nuestros rostros
y las playas se aroman con sus pinos.

Soy de estas costas, duras y norteñas,
donde se encrespa el mar embravecido,
donde hay temblor de algas
bajo espumas de armiño.

Yo soy de la ladera más hermosa
de nuestro litoral santanderino.
Aquí la primavera es voz mojada
rompiéndose en fulgores y estallidos.



Matilde Camus: Breve semblanza

 

Aurora Matilde Gómez Camus, nació el 26 de septiembre de 1919 en Santander (La Montaña, Cantabria), nunca quiso vivir en otro lado y nunca abandonó su querida tierruca.

Infancia: Su padre Francisco Gómez Landeras hijo de labradores acomodados, en busca de nuevos horizonte abandona el hermoso lugar de Monte de donde procedían sus ancestros y se traslada a la cercana ciudad de Santander, donde se coloca como mancebo de botica. Pronto alquila un piso en el no 3 de la Cuesta de la Atalaya, donde inicia su vida con su joven esposa Matilde Camús del villar, procedente también de lugar de Monte.

Un año más tarde a los 7 meses de gestación nace Autora Matilde Gómez Camus, entre la esperanza que suscita siempre una nueva vida y el ambiente de tragedia que se respira en la casa ante el delicado estado de salud de su madre, que solo 28 días más tarde muere.

La anciana ama de llaves de la casa, se hace cargo de la situación y rodea a la pequeña de cuidado y afecto, cuando Matilde (que siempre fue llamada así) vea a otras niñas con sus madres, comenzará a llamarla mamá.

Extremadamente sensible, entre sus primeros recuerdos destaca el de su carita pegada contra el cristal del mirador de su casa, con la luz apagada, contemplando las luces que iluminaban escenas familiares reunidas en torno a una mesa, mientras ella aguardaba la llegada de su padre que tenía frecuentes guardias en su trabajo. Pronto este alquilará un local y pondrá una Perfumería y fábrica de lejias en la Plaza de la Esperanza que le permitirá tener una mejor economía.

La relación con su padre es intensa, él la lleva a todas partes y en él vuelca ella toda su ternura, a él dedica su primer poema que escribe a la edad de 9 años.

Gran lectora, se cartea con Celia la heroína madrileña de aquella época, inventada por Elena Fortún, con otros niños, mediante la oportunidad que la da el suplemento infantil del Diario Blanco y Negro: GENTE MENUDA.

Sus primeros años de enseñanza fueron en el Colegio de San José, con el que nunca perdió el contacto mediante sus reuniones de antiguas alumnas e Hijas de María.

Juventud: Cursó el Bachiller que en aquel tiempo era de siete años en el Instituto de Santa Clara. Fue una estudiante normal que destacaba en Lengua y Literatura y supo apreciar la genialidad de su profesor predilecto Gerardo Diego, al que enviará su primer libro para solicitar su opinión y con el que desarrollara una entrañable amistad y mutua admiración, que durará hasta la muerte de éste.

Conoce a su novio, madrileño, al que la guerra le encuentra veraneando en Santander, Justo Guisandez García, también estudiante, que pronto será reclamado por su hermana mayor que vive en Badajoz. fue nombrado Delegado Provincial de prensa y propaganda del SEU de Badajoz, y él la introducirá en las publicaciones del SEU. Ya Matilde se hermana definitivamente con la poesía, para expresar sus sentimientos más hondos, en estos tiempos llenos de ideales de una realidad en paz y en justicia, con el seudónimo de Matty. En el año 1943 se casan e instalan en Santander, Los casa, un eminente profesor de ambos, el Padre Carballo, profesor de Geología e Historia , y comienzan a venir los hijos: Justo Francisco, Francisco Javier, Matilde y Miguel Ángel, que han sido inicio de una saga de 10 nietos y hasta el momento 11 bisnietos.

Plenitud: Hasta la muerte de su padre, en el año 1965, recuerda su primer amor por la poesía en breves incursiones, que apenas conocen sus íntimos. Muerto su padre y sus hijos ya mayores, comienza a introducirse en el Ateneo de Santander, conoce a gente con su misma inquietud en las tertulias literarias a que asiste, desempolvar los viejos poemas, trabajarlos hasta verlos mejorados, atreverse a leerlos en público, escuchar, siempre escuchar las sugerencias, estudiar e ir trabajando disciplinada e intensamente en las noches que ella sabía prolongar en ocasiones hasta bien entrada la madrugada, así se inicia su prolífica obra que se plasma en su primer libro VOCES en el año 1969.

El juicio crítico de esta obra cuenta con el respaldo de Gerardo Diego y con un Prologo musicado que la dedicó, con el apoyo de su marido que realiza el dibujo de su primera portada. Decide firmar como MATILDE CAMUS en memoria de su madre.

Ha nacido una poeta y desde este momento la hipersensibilidad de Matilde Camús se volcará en sus cuartillas que la verán trabajar hasta altas horas de la noche.



sábado, 26 de noviembre de 2011

Greguerías




El acordeonista hace a veces el gesto súbito y arrebatado de aquel a quien se le escapa una pila de libros.



En la cresta del gallo se está viendo la tijera del creador dándole los últimos cortes.



El camello tiene cara de cordero jorobado.



Las ranas se tiran al estanque como si se echasen al correo.



El caballo con la cabeza baja mientras pace parece estar leyendo el paisaje como un corto de vista



Lo que pone más rabiosa a la ballena es que la llamen cetáceo.



El camello está siempre apolillado.



Tener una mosca cogida en el hueco de la mano es como haber pillado cautivo un murmullo o un calambre.



A veces un beso no es más que chewing gum compartido.



En la manera de matar la colilla contra el cenicero se reconoce a la mujer cruel.



El beso es la huella de un matasellos en una tarjeta postal.



La morcilla es un chorizo lúgubre.



Los presos a través de la reja ven la libertad a la parrilla.



La raya del pelo es feliz.



Al ombligo le falta el botón.



Franklin salía los días de tormenta con un paraguas dotado de pararrayos



Los bostezos son oes que huyen



Mujer madura: sus ojos ya estaban entrecomillados.



Los chinos escriben las letras de arriba abajo como si después fuesen a sumar lo escrito.



El 6 es el número que va a tener familia.



La F es el grifo del abecedario.



Las bellotas nacen con huevera.



Los tornillos son clavos peinados con la raya al medio



La muerte es hereditaria



Hay quien se reserva para dar limosna a los pobres que haya a la puerta del cielo.



A los presos los visten con pijamas a rayas para ver si vestidos de rejas no se escapan



El sillín del piano es el sacacorchos del concierto.



El rayo es una especie de sacacorchos encolerizado.



El cocodrilo es un zapato desclavado.



Lo primero que brota en primavera son las cartas de declaración.



Las conchas de las playas son los restos de los arroces que se come Neptuno.



La bombilla que se funde tiene un momento de luz de luna



Las calvas iluminan el patio de butacas. Son la batería de candilejas de la sala



Cada losa de las aceras es una losa funeraria...No sabemos por qué pensamos esto, pero desde que lo pensamos por primera vez lo hemos vuelto a pensar muchas veces, como si se concertase bien esta idea con esas piedras anchas y desiguales y con los supuestos muertos anónimos, que primero fueron transeúntes sobre estas piedras y que después cayeron bajo ellas.

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